Salmo 1

Trabajo

1 Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los burlones;

2 sino que en la ley de Yahvé encuentra su alegría. En su ley medita de día y de noche.

3 Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y cuyas hojas no se marchitan. Todo lo que hace prospera.

4 No sucede así con los malvados, que son como la paja que se lleva el viento.

5 Por eso no se mantendrán en pie los malvados en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos.

6 Porque Yahvé conoce el camino de los justos, pero el camino de los malvados lleva a la ruina.

Numeración hebrea, la más usada en Biblias y búsquedas. En la liturgia católica (numeración griega), este salmo puede aparecer con un número menos entre el 10 y el 147.

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