Salmo 3

ProtecciónMañanaNoche

1 Un salmo de David, cuando huyó de su hijo Absalón. ¡Yahvé, cómo se han multiplicado mis enemigos! Muchos son los que se levantan contra mí.

2 Son muchos los que dicen de mí, “No hay ayuda para él en Dios”. Selah.

3 Pero tú, Yahvé, eres un escudo que me protege, mi gloria, y el que me hace levantar la cabeza.

4 A gritos clamo a Yahvé, y él me responde desde su santo monte. Selah.

5 Me acuesto y me duermo; y vuelvo a despertar, porque Yahvé me sostiene.

6 No le tendré miedo a las multitudes que se han puesto en mi contra por todas partes.

7 ¡Levántate, Yahvé! ¡Sálvame, Dios mío! Porque tú has golpeado a todos mis enemigos en la mejilla; les has roto los dientes a los malvados.

8 De Yahvé es la salvación. ¡Que tu bendición descienda sobre tu pueblo! Selah.

Numeración hebrea, la más usada en Biblias y búsquedas. En la liturgia católica (numeración griega), este salmo puede aparecer con un número menos entre el 10 y el 147.

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