Salmo 54

Es una oración de súplica por liberación y protección frente a enemigos que buscan hacer daño. El salmista invoca el nombre y el poder de Dios, expresando confianza en Su ayuda y prometiendo gratitud. Se reza en tiempos de peligro, traición o cuando se busca la protección y el auxilio de Dios contra adversarios.

Pero Dios es mi ayudador; el Señor es quien me sostiene.

Salmo 54, 4 · Versículo clave

1 Para el director musical. Con instrumentos de cuerda. Un poema de David, cuando los zifeos fueron a decirle a Saúl: “¿No se esconde David entre nosotros?” Sálvame, oh Dios, por tu nombre; defiéndeme con tu poder.

2 Escucha mi oración, oh Dios; presta atención a las palabras de mi boca.

3 Porque gente extraña se ha levantado contra mí. Hombres violentos buscan quitarme la vida; es gente que no tiene presente a Dios. Selah.

4 Pero Dios es mi ayudador; el Señor es quien me sostiene.

5 Él les devolverá el mal a mis enemigos. ¡Destrúyelos por tu fidelidad!

6 Te ofreceré sacrificios voluntarios; daré gracias a tu nombre, Yahvé, porque es bueno.

7 Porque me ha librado de toda angustia, y mis ojos han visto la derrota de mis enemigos.

Numeración hebrea, la más usada en Biblias y búsquedas. En la liturgia católica (numeración griega), este salmo puede aparecer con un número menos entre el 10 y el 147.

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