Santo del día · 10 de septiembre
Jueves de la 23ª semana del Tiempo Ordinario — Feria
2026 · Jueves
Jueves de la 23ª semana del Tiempo Ordinario
Feria · Tiempo Ordinario verde
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Viernes de la 23ª semana del Tiempo Ordinario
Feria · Tiempo Ordinario verde
2028 · Domingo
23º Domingo del Tiempo Ordinario
Domingo · Tiempo Ordinario verde
Salmo del día: Salmo 115
1 No a nosotros, Yahvé, no a nosotros, sino a tu nombre dale la gloria, por tu amor inagotable y tu fidelidad.
2 ¿Por qué han de decir las naciones: “¿Dónde está su Dios ahora?”
3 Nuestro Dios está en los cielos, y él hace todo lo que quiere.
4 Los ídolos de ellos son de plata y oro, hechos por manos humanas.
5 Tienen boca, pero no pueden hablar; tienen ojos, pero no pueden ver;
6 tienen oídos, pero no pueden oír; tienen nariz, pero no pueden oler;
7 tienen manos, pero no pueden tocar; tienen pies, pero no pueden caminar; y no sale ningún sonido de su garganta.
8 Iguales a ellos serán los que los fabrican, y todos los que en ellos confían.
9 ¡Israel, confía en Yahvé! Él es su ayuda y su escudo.
10 ¡Familia de Aarón, confíen en Yahvé! Él es su ayuda y su escudo.
11 ¡Ustedes, los que temen a Yahvé, confíen en él! Él es su ayuda y su escudo.
12 Yahvé se acuerda de nosotros y nos bendecirá. Bendecirá al pueblo de Israel, bendecirá a la familia de Aarón.
13 Bendecirá a los que temen a Yahvé, tanto a los pequeños como a los grandes.
14 Que Yahvé los multiplique cada vez más, a ustedes y a sus hijos.
15 Que sean bendecidos por Yahvé, el creador del cielo y de la tierra.
16 Los cielos le pertenecen a Yahvé, pero la tierra se la ha dado a la humanidad.
17 Los muertos no alaban a Yah, ni tampoco los que bajan al silencio;
18 pero nosotros bendeciremos a Yah, desde ahora y para siempre. ¡Alabado sea Yah!
Oración del día: Oración a San José (A vos, bienaventurado José…)
Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido, y por el paternal amor con que abrazasteis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades.
Proteged, ¡oh providentísimo Custodio de la Divina Familia!, la escogida estirpe de Jesucristo. Apartad de nosotros, ¡oh padre amantísimo!, el contagio de todo error y corrupción; asistidnos propicio desde el cielo, ¡oh nuestro fortísimo protector!, en esta lucha contra el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús de inminente peligro de muerte, así ahora defended la santa Iglesia de Dios de las hostiles asechanzas y de toda adversidad; y a cada uno de nosotros amparad con vuestro perpetuo patrocinio, para que, a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos vivir santamente, morir piadosamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
Textos bíblicos de traducciones de dominio público; calendario litúrgico calculado a partir del Calendario Romano General y de los calendarios nacionales. No somos una institución religiosa oficial.