Santo del día · 18 de octubre
29º Domingo del Tiempo Ordinario — Domingo
2026 · Domingo
29º Domingo del Tiempo Ordinario
Domingo · Tiempo Ordinario verde
Salmo del día: Salmo 81
1 Para el director musical. Con la melodía de Gitit. Un salmo de Asaf. ¡Canten con gozo a Dios, nuestra fortaleza! ¡Aclamen con alegría al Dios de Jacob!
2 Entonen una canción y toquen la pandereta, la dulce lira y el arpa.
3 Toquen la trompeta en la luna nueva, y en la luna llena, en nuestro día de fiesta.
4 Porque este es un estatuto para Israel, una ordenanza del Dios de Jacob.
5 Lo estableció como un testimonio para José, cuando salió contra la tierra de Egipto. Allí escuché una voz que no conocía, que decía:
6 “Quité la carga de sus hombros; sus manos quedaron libres de los canastos.
7 En tu angustia clamaste, y yo te libré; te respondí desde el escondite del trueno; te puse a prueba en las aguas de Meribá. Selah.
8 Escucha, pueblo mío, y te lo advertiré; ¡ay, Israel, si tan solo me escucharas!
9 No tendrás ningún dios extranjero en medio de ti, ni te inclinarás ante ningún dios extraño.
10 Yo soy Yahvé, tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto. Abre bien tu boca, y yo la llenaré.
11 Pero mi pueblo no quiso escuchar mi voz; Israel no quiso saber nada de mí.
12 Así que los abandoné a la terquedad de su corazón, para que siguieran sus propios consejos.
13 ¡Si tan solo mi pueblo me escuchara! ¡Si Israel siguiera mis caminos!
14 ¡Qué pronto sometería yo a sus enemigos, y volvería mi mano contra sus adversarios!
15 Los que odian a Yahvé se acobardarían ante él, y su castigo duraría para siempre.
16 Pero a ti te alimentaría con el mejor trigo; te saciaría con miel de la roca”.
Oración del día: Oración a San José (A vos, bienaventurado José…)
Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido, y por el paternal amor con que abrazasteis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades.
Proteged, ¡oh providentísimo Custodio de la Divina Familia!, la escogida estirpe de Jesucristo. Apartad de nosotros, ¡oh padre amantísimo!, el contagio de todo error y corrupción; asistidnos propicio desde el cielo, ¡oh nuestro fortísimo protector!, en esta lucha contra el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús de inminente peligro de muerte, así ahora defended la santa Iglesia de Dios de las hostiles asechanzas y de toda adversidad; y a cada uno de nosotros amparad con vuestro perpetuo patrocinio, para que, a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos vivir santamente, morir piadosamente y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
Textos bíblicos de traducciones de dominio público; calendario litúrgico calculado a partir del Calendario Romano General y de los calendarios nacionales. No somos una institución religiosa oficial.