Santo del día · 14 de marzo
Sábado de la 3ª semana de Cuaresma — Feria
Salmo del día: Salmo 55
1 Para el director musical. Con instrumentos de cuerda. Un poema de David. Escucha mi oración, oh Dios. No ignores mi súplica.
2 Ponme atención y respóndeme. Mi angustia me tiene inquieto, y me quejo
3 por los gritos del enemigo, por la opresión de los malvados. Porque traen desgracia sobre mí, y me acosan con furia.
4 Mi corazón me duele en el pecho. Los terrores de la muerte han caído sobre mí.
5 El miedo y el temblor se han apoderado de mí. El pánico me ha abrumado.
6 Por eso dije: “¡Cómo quisiera tener alas como de paloma! Volaría lejos y encontraría descanso.
7 Huiría muy lejos de aquí. Me quedaría a vivir en el desierto”. Selah.
8 “Correría a buscar refugio de la tormenta y del viento fuerte”.
9 Destrúyelos, Señor, y confunde su lenguaje, porque solo veo violencia y peleas en la ciudad.
10 Día y noche rondan por sus murallas. La maldad y el abuso reinan dentro de ella.
11 Las fuerzas destructivas dominan la ciudad. Las amenazas y las mentiras nunca se apartan de sus calles.
12 Si un enemigo me insultara, yo podría soportarlo. Si el que me odia se levantara contra mí, yo podría esconderme de él.
13 Pero fuiste tú, un hombre como yo, mi compañero y mi mejor amigo.
14 Juntos disfrutábamos de una dulce comunión. Caminábamos entre la multitud en la casa de Dios.
15 Que la muerte los tome por sorpresa. Que bajen vivos al Seol, porque la maldad habita entre ellos, en sus propios hogares.
16 Pero en cuanto a mí, yo clamaré a Dios. Y Yahvé me salvará.
17 Tarde, mañana y mediodía lloro angustiado. Y él escuchará mi voz.
18 Él ha rescatado mi vida y me ha dado paz en la batalla que se libraba contra mí, aunque eran muchos mis enemigos.
19 Dios, que reina para siempre, los escuchará y los pondrá en su lugar. Selah. Porque ellos no cambian su mala conducta ni tienen temor de Dios.
20 Ese hombre levantó las manos contra sus propios amigos. Rompió su pacto de amistad.
21 Sus palabras eran más suaves que la mantequilla, pero en su corazón había guerra. Sus palabras eran más finas que el aceite, pero en realidad eran espadas desenvainadas.
22 Entrégale tus cargas a Yahvé, y él te cuidará. Él no permitirá jamás que los justos tropiecen y caigan.
23 Pero tú, oh Dios, arrojarás a los malvados al pozo de la destrucción. Los hombres asesinos y mentirosos no llegarán ni a la mitad de su vida, pero yo siempre confiaré en ti.
Oración del día: Ángelus
Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María...
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Oremos: Derrama, Señor, tu gracia en nuestros corazones, para que, habiendo conocido por el anuncio del Ángel la encarnación de tu Hijo, lleguemos por su pasión y su cruz a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Textos bíblicos de traducciones de dominio público; calendario litúrgico calculado a partir del Calendario Romano General y de los calendarios nacionales. No somos una institución religiosa oficial.