Acordaos (Memorare)
Atribuida a San Bernardo de Claraval (siglo XII) y difundida en el siglo XVII por el padre Claude Bernard. Es la oración de confianza en María en las causas difíciles.
Acordaos, oh piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección,
implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro,
haya sido abandonado de vos.
Animado con esta confianza, a vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
No desechéis, oh Madre de Dios, mis humildes súplicas;
antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente.
Amén.
que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección,
implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro,
haya sido abandonado de vos.
Animado con esta confianza, a vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
No desechéis, oh Madre de Dios, mis humildes súplicas;
antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente.
Amén.
Cuándo rezar
En situaciones difíciles y como parte de las novenas a la Virgen.