Consagración a Nuestra Señora

Esta breve oración de consagración a Nuestra Señora es muy popular en la devoción católica, especialmente en Brasil. Aunque su autoría a veces se atribuye a San Alfonso María de Ligorio, su origen exacto es debatido. Los fieles la rezan para entregarse completamente a la protección y guía maternal de la Virgen María.

También llamada: Oh mi Señora y también mi Madre · Oración de Consagración a María

¡Oh Señora mía, oh Madre mía! Yo me ofrezco del todo a ti, y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo(a) tuyo(a), oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén.

Cuándo rezar

Es una oración de consagración personal que puede rezarse diariamente o en ocasiones especiales de devoción mariana, como las fiestas de la Virgen María.

Origen

Esta oración de consagración a Nuestra Señora es una de las más populares en la devoción mariana, especialmente en países de habla portuguesa. Aunque no se atribuye directamente a un autor específico o a una fecha de composición formal, refleja el espíritu de la consagración total a María, popularizado por San Luis María Grignion de Montfort. Se recita con frecuencia en santuarios marianos, después del Rosario o en momentos de devoción personal, como un acto de entrega y confianza en la protección de la Virgen María. Su forma actual está ampliamente difundida en la piedad popular.

En otros idiomas

Consagração a Nossa Senhora (Português) · Consecration to Our Lady (English) · Consacrazione a Nostra Signora (Italiano) · Akt poświęcenia się Matce Bożej (Polski) · Paglalaan sa Mahal na Birhen (Tagalog)

Oraciones